Decurs no se unen con la intención de hacer un tipo de musica determinada. Ni de no hacerla. De hecho no se unen con ninguna intención. Van tocando y haciendo temas que les obliguen a complicarse la vida y que practicamente no sean capaces de tocar. El primer resultado de esto es una demo en cassette (Marzo 2006) "Une la sucesión de puntos", autoeditada y autoproducida que sonó al menos más de dos veces en los coches de algunos despistados que aún tiraban de cinta. Después se lian a tocar por ahí con un resultado claro: solo le gusta a la gente que les conoce. Lejos de llegar a la conclusión más lógica deciden que "lo mejor es no mirar" y siguen tocando con la intención de que no haya intención. Un dia deciden grabar 4 temas en Blaxound Studio y editar un 7" que tras una serie de chistes malos deciden llamar "Sietepulgares". Como no, el disco lo editan sus amigos y ellos mismos via Ojalä me muera Recoords (Enero 2007). Siguiendo la misma lógica anterior, se dedican a venderles los discos a sus amigos y se quedan tan anchos. Grandes aficionados a las tapas, pronto se ven obligados a tocar fuera de Barcelona, donde descubren el verdadero significado del concepto ibérico "Bar de Pinchos", de manera que su fichaje por el net-label Trastienda ocurre irremediablemente tras una opípara gira-tapeo por Salamanca. Así, siguiendo la máxima punk de que "no esperar nada es la única manera de que todo salga mejor de lo esperado", Decurs continúan paseando su pop extremo absurdo y desordenado por donde sea menester, perdiendo euros y degustando grasientos pinchos. Tiene que haber de todo...